El cuento de las brujas

El cuento de las brujas

Maria siempre se pregunto porque tenia sueños que se hacían realidad, y no me refiero al concepto de sueños de Cris Morena, me refiero a premoniciones, incluso a presentimientos.

Ella dudaba sobre si tenia algo que la hacia especial o si debía visitar a un psiquiatra.

Un día hablando con su abuela y su tía, en medio del te de la tarde de domingo, un poco tímida al respecto, aprovechó para contarles lo que le sucedía. La tía dice

-Yo te creo, soy igual, es mas, cuando sueño que alguien esta embarazada, fija se cumple.

La abuela un poco temerosa le dijo que solo se trataba de su instinto, ese que caracteriza a las mujeres, y que quizás debería rezar, entregarle a dios esos sueños y que todo iba a estar bien.Un poco decepcionada, Maria entró a una iglesia, se arrodilló ante un santo que ni ella conocía y se puso a hacer una introspección.

Cerró los ojos, se concentró, pero se relajo tanto que se quedo dormida.

Ahí, en medio de ese viaje subconsciente se encontró con un montón de tías, una tatarabuela y algunas otras mujeres que formaban parte de su familia pero que no las había podido conocer personalmente.

Esas mujeres hablaban de un secreto familiar, algo que casi nadie sabia, solo la abuela de Maria, quien fuese la persona mas longeva de la familia con quien ella había hablado ese mismo dia durante el té.

Maria se acerco a ellas, quería saber cual era ese secreto.

 De repente, se transportó a una casa, le mostraron una habitación, y le volvieron a mencionar sobre un legado y secreto familiar, y justo en el momento en el que Marga, una de las tias le iba a contar de que se trataba…

A Maria le sonó el celular y se despertó, era su novio que quería que fuera a buscarlo.

Otra vez había tenido un sueño extraño que le dejaba un sabor a intriga.

Mientras iba a buscarlo le volvio a sonar el celular, pero esta vez era su abuela. Tenia algo importante que decirle, así que le pidió que fuera a verla cuanto antes.

Maria decidió no ir por el novio e ir a ver a su abuela, estaba decidida a conocer la verdad. Algo le decía que ese sueño no fue en vano.

La abuela la estaba esperando con unos mates sentada en el living de vidrio que tanto le gustaba mostrar cuando venian visitas.

Con un rosario entre su pecho, la abuela le confeso a Maria que venia de una familia de brujas, que en el pasado su tatarabuela se dedico a la medicina alternativa, creia mucho en su intuición y prendía velas e inciensos para liberar a las personas de maldiciones y trabas que ellos mismos se ponían y que no les permitían vivir su vida al cien por ciento.

Ese legado, paso de generación en generación y lejos de horrorizar a Maria, se sintio orgullosa de ella y su familia, aunque su abuela no estaba de acuerdo ya que era muy catolica y ese tipo de practicas nunca estuvieron bien vistas.

Entendió que las mujeres eran mujeres seguras, que creían en ellas como nadie, que no le temían a lo desconocido y con su inteligencia y energía, podían hacer un bien a quienes lo precisen.

Aunque la historia haya condenado a las brujas a siglos de olvido.

Asi fue como nunca mas dudo de ella, uso su don para advertir a los demás de cosas que veía mediante sueños y puso su granito de arena para desestigmatizar a las BRUJAS, al final, entendió que no habia nada de malo en ella, que no estaba sola.

Solo era una mujer fuerte, conectada con sus dones, capaz de sanar, de limpiar energeticamente, advertir y cumplir con todo lo que se propusiera.

Maria entendio, que era un orgullo ser una bruja, y dejo de creer en los cuentos de hadas.

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